No deberíamos juzgar a una persona por qué tan buena es cuando está de buen humor, sino por qué tan mala es cuando está molesta con uno.
(Siempre lo pensé, pero hoy lo pude poner en palabras.)
Porque si cuando alguien te ofende resulta ser una mala persona, alguien que te echa en cara cosas que sabe que te van a ofender y/o herir en demasía, entonces es hora de plantearse si soportar a esa persona vale la pena.
¿De qué te sirve alguien que es una gran compañía cuando está de buen humor si cuando está de malas es un imbécil que te trata mal?
(Y así es como yo huyo de la gente “simpática que tienen un casual mal humor”. )









